Estos ultimos 10 años, a demas de mi trabajo como docente en la UNED, me he dedicado a colaborar activamente con  la Asociacion Aragonesa de Familiares de enfermos de Anorexia y bulimia, ARBADA. Estoy convencida  que la labor que se hace desde las asociaciones es algo impagable que no cubre ninguna institución publica. Nadie como las personas que viven de cerca este problema entienden a quienes lo sufren y pueden ayudar a que el resto de la sociedad lo comprenda y de esta forma se puede prevenir . 

Incluyo el enlace a un artículo que se publicó el otro día en el Heraldo de Aragón por si sirve para comprender la postura de las familias y asociaciones con el tema de las tallas.